1.1 La contabilidad ambiental: breve introducción

 

La contabilidad ambiental son todos los sistemas que permiten detectar, organizar, gestionar y comunicar la información y los datos sobre medio ambiente, estos últimos expresados en unidades monetarias y físicas. La expresión “contabilidad ambiental” indica la reorganización de los sistemas contables mediante la inclusión de nuevas categorías de costes y la reclasificación de las categorías tradicionales para ofrecer información fidedigna y útil para las actividades de control, gestión y comunicación. Debe ser capaz de ofrecer a la administración pública la información necesaria para señalar las condiciones medioambientales críticas y para el control de la eficiencia de la política realizada.

La contabilidad ambiental forma parte de una serie de principios aceptados internacionalmente. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente celebrada en Río de Janeiro en 1992 marcó un hito con la aprobación de la Agenda 21 para el desarrollo sostenible, estipulando, entre otras acciones a realizar, las prácticas de contabilidad ambiental en todos los países.

La Comisión Europea ha subrayado en numerosas ocasiones –en el Quinto y Cuarto Programas de Acción en materia de Medio Ambiente– la importancia de adoptar instrumentos de contabilidad ambiental en todos los niveles de la administración, con el fin de integrar la información incluida en los documentos tradicionales de programación económico-financiera y de balances, para apoyar adecuadamente el proceso público de toma de decisiones. La Recomendación del Consejo Europeo del 2 de marzo estipula que: “La adopción de un sistema de contabilidad ambiental en todos los niveles del gobierno permitiría a los decisores políticos informar a las comunidades administradas los resultados medioambientales y las políticas realizadas, basándose en datos fidedignos e información constantemente actualizada sobre el estado medioambiental, para incluir la variable “medio ambiente” en el procedimiento de toma de decisiones público en todos los niveles de gobierno y finalmente aumentar la transparencia de los resultados de los organismos públicos entorno al medio ambiente”.

 

Inicialmente, las funciones de la contabilidad ambiental son:

1. medir y evaluar el estado y las variaciones del entorno natural y de las actividades

antrópicas que influyen en él;

2. contabilizar y evaluar los flujos monetarios y financieros relativos al uso de los bienes

naturales comunes y a la interacción hombre-medio ambiente.

Del primer perfil metodológico se obtienen cuentas físicas expresadas en unidades de medición de naturaleza física; el segundo hace referencia a las cuentas monetarias. La aplicación local de la contabilidad ambiental y el balance medioambiental ha permitido identificar dos otras funciones:

1. la informativa y estadística,

2. la gubernamental, que conecta los datos, la relación de índices físicos y monetarios con la

formulación, programación y control de políticas medioambientales (el “estado de cuentas” de los resultados obtenidos).

 

Algunos de los métodos más reconocidos a nivel internacional se describen brevemente en los cuadros siguientes:

 

Centro de atención: el método CLEAR

 

CLEAR (City and Local Environmental Accounting and Reporting, que podríamos traducir como Contabilidad e informes ambientales municipales y locales) es en la actualidad el sistema de contabilidad ambiental específico para la administración local más difundido en Italia. Fue desarrollado inicialmente en 2001 a través de un proyecto Life por el Ayuntamiento de Ferrara y otros 17 entes locales. Es un método pensado para las administraciones públicas locales y las autoridades de decisión y destinado a hacer que las políticas medioambientales cuantifiquen y evalúen sus impactos, eficiencia y resultados. Es un método estructurado que define los principios contables y garantiza el desarrollo, contenido y estructura del balance medioambiental. Estipula el balance medioambiental anual (estimado y definitivo) basado en un procedimiento de la autoridad política alineada a la hoja de balance corriente.

El método se basa en la evolución del concepto “accounting” (contar y contabilizar) relativo a la recopilación y gestión de los datos ambientales hacia “accountability” (rendir cuentas), lo que indica el establecimiento de un sistema de responsabilidad para clarificar las relaciones existentes entre decisores, actividades y parámetros de control de los resultados (índices).

El balance medioambiental está basado estructuralmente en las competencias legales de la autoridad y contiene las tareas estratégicas y políticas ambientales realizadas a las que se asocian los índices físicos (cuentas físicas) y económicos (gastos medioambientales) para evaluar el progreso de las actividades realizadas.

 

El proceso se está desarrollando siguiendo estos pasos:

‣ Definición de la política medioambiental de la autoridad a partir del análisis de la documentación explicativa de la política medioambiental, los programas y tareas.

‣ Desarrollo del sistema contable. Identificación de los campos de informe, definiendo los parámetros de medición y control (índices físicos y monetarios) para la evaluación de los efectos de las políticas; recogida de valores de índices instalando un procedimiento de recopilación sistemática de información relevante.

‣ Informes. Comunicación de los logros de las tareas realizadas por la autoridad a través de la publicación del informe, que es una síntesis del sistema de contabilidad ambiental (balance medioambiental final). La implicación de las partes interesadas está prevista durante todo el proceso, de modo que el sistema podría incluir sus expectativas y se podría compartir el sistema contable. El círculo del proceso se cierra con la redefinición de las políticas a partir de los resultados y el rendimiento de la autoridad (balance medioambiental estimado).

Normas de referencia

El método CLEAR se definió a partir de algunas normas y metodologías internacionalmente aceptadas. Los principales puntos de referencia tienen que ver con el proceso de implementación (AA1000), los informes (GRI) y los gastos medioambientales (SERIEE-EPEA). El método CLEAR ha reprocesado los principios y criterios de estas metodologías y los ha adaptado a las necesidades de gestión de las políticas ambientales y elaboración de informes de los entes locales.

 

Centro de atención: ECObudget

 

EcoBUDGET es un sistema de gestión medioambiental que se desarrolló pensando en los gobiernos locales. Basado en la descripción física del uso y consumo de los recursos naturales dentro del territorio municipal, ecoBudget permite a los gobiernos locales presentar al público en general los logros tangibles de sus políticas orientadas a la sostenibilidad.

Sin asignar un valor monetario al medio ambiente, ecoBudget aplica principios y rutinas de presupuestos financieros a la gestión de los recursos naturales.

A diferencia de otros sistemas de gestión medioambiental, ecoBudget se ocupa de la gestión de los recursos naturales dentro del territorio municipal y el conjunto de la comunidad.

ecoBudget es el único en exigir que los objetivos cuantitativos a largo plazo y anuales sean ratificados por el ayuntamiento. Por tanto, influye en la dirección de las políticas ambientales locales.

El ciclo de ecoBUDGET es una aproximación en 5 pasos que refleja las tres fases del ciclo de presupuestos financieros municipal incluyendo la planificación de presupuestos (preparación de un presupuesto ambiental), el gasto presupuestario (implementación de las medidas planificadas para cumplir el presupuesto) y el equilibrio presupuestario (reconciliación de cuentas ambientales anuales). Los decisores están familiarizados con estas fases, lo que hace que los presupuestos ambientales se integren en las rutinas del ente local en el mismo nivel que los presupuestos financieros.

• Fase 1 - Preparación y aprobación del presupuesto

A partir de la situación medioambiental actual del municipio, los departamentos identifican los recursos naturales que necesitan para la planificación presupuestaria, identifican las prioridades presupuestarias, fijan objetivos y preparan el presupuesto ambiental maestro, que se presentará a la aprobación del Consejo.

• Fase 2 - Implementación del presupuesto

Tras la aprobación del Consejo, se emprenden los programas y medidas para alcanzar los objetivos ambientales. Las medidas de implementación y el cumplimiento de los objetivos se supervisan y justifican.

• Fase 3 - Equilibrio presupuestario

Al final del ejercicio presupuestario, igual que en los presupuestos financieros, se prepara un estado de cuentas ambientales –el Balance presupuestario (ambiental).

 

 

Centro de atención: La Iniciativa mundial de presentación de informes

 

La Iniciativa mundial de presentación de informes (GRI, Global Reporting Initiative) es un proceso multilateral internacional que tiene como objetivo desarrollar y difundir las directrices para crear balances de sostenibilidad. Las directrices van destinadas a organizaciones (gubernamentales, no gubernamentales o empresas) que desean emitir informes sobre aspectos económicos, medioambientales y sociales de su actividad, productos y servicios. En concreto:

• Presentan los principios básicos y contenido específico del balance para ayudar en su preparación

• Ayudan a las organizaciones a presentar su rendimiento económico, ambiental y social de modo equilibrado y

razonable

• Promueven la comparación de balances de sostenibilidad, teniendo en cuenta con todo los aspectos prácticos

relacionados con la difusión de la información entre diferentes organizaciones

• Ayudan en el benchmarking y la valoración de la sostenibilidad del rendimiento con respecto a códigos, normas e

iniciativas voluntarias

• Son instrumentos que facilitan el compromiso de las partes interesadas

 

Las directrices publicadas en 2002 se desarrollaron principalmente para empresas, pero pueden utilizarlas también otras organizaciones, como organismos gubernamentales y ONG. Recientemente se ha publicado un suplemento para la administración pública. Su finalidad es cubrir la laguna en los instrumentos de informes de dominio público y contribuir de forma significativa en el sistema de informes de sostenibilidad emergente a nivel internacional. Eurostat, el instituto de estadística europeo, ha definido el sistema Seriee (Système Européen de Rassemblement de la Information Economique sur l’Environnement), dentro del cual se ha codificado la cuenta EPEA (Environmental Protection Expenditure Account), una cuenta “satélite” específica para gastos en protección del medio ambiente. EPEA es la cuenta satélite europea de los gastos en protección del medio ambiente destinada a registrar las transacciones económicas realizadas por el conjunto de operadores económicos con respecto a la función de protección del medio ambiente. La metodología establecida para definir los elementos relacionados con el gasto de la Administración Pública para la protección del medio ambiente se basa en el análisis de unidades básicas de gasto (partidas de gasto) para los Saldos finales de varias autoridades públicas, así como la clasificación de las mismas según un esquema común (CEPA). Una segunda cuenta satélite (RUMEA) para el uso y gestión de los recursos naturales está siendo definida actualmente.